NUESTRA HISTORIA
Chef & Fundador
Carlos Suárez Bello

Fue siempre un apasionado por la cocina. Trasladó ese amor a su esposa e hijos, quienes están involucrados en sus propuestas gastronómicas. Michelangelo, su restaurante estrella, ha cumplido 30 años.

De pequeño disfrutaba ver a su madre Mery Bello preparar las delicias que a él le encantaban, aunque jamás imaginó que terminaría siendo chef. En esa época era lo último que un joven podría aspirar a convertirse. Su sueño era formarse como arquitecto.

Fruto de su esfuerzo, hoy su familia forma parte del Restaurante más emblemático de Santa Cruz de la Sierra.

“… y se va a llamar Michelangelo”  dijimos hace 30 años, cuando llegué a Santa Cruz después de formarme en Estados Unidos junto a grandes chefs italianos. Y juntos, con mis esposa y hermanos, decidimos ver qué ocurre cuando alineamos el crear, criar y creer.  Es decir, crear un nuevo concepto de comida Italo Continental Novo Boliviano en un casa que tiene más de 120 años donde vivían mis padres y se criaron mis hijos corriendo por los pasillos y creer que la pasión por hacer que la gente conecte a través de veladas memorables, iban cambiar la forma de ver y experimentar este arte también llamado Gastronomía.

Y el resto es historia…

Una historia que le llamo “Magia&Mangiare“; una historia llena pedidas de manos, hermosas andécdotas, risas fuertes, miradas de complicidad, festejos de cumpleaños y festejos simplemente por estar vivos; una historia llena de premios pero también de obstáculos; una historia que también huele a pasta fresca y a vino de antaño; y, mas que todo, una historia sobre encontrar un punto entre no olvidar donde y como te criaste pero también crear el futuro y adaptarse a lo nuevo; una historia sobre creer y apostar que existe ese punto.

Y este el punto.

Un punto de equilibrio que no pasara de moda; seguir reinventándose para hacer historia sin olvidarte de tu historia. Por esto Michelagelo no es un moda; es un punto de equilibrio entre estas dos fuerzas aparentemente contradictorias. De la cual emerge… ¡Pura Magia y Buen Mangiare!